Una entrevista sobre la farsa constituyente

Cuba aprueba la constituci贸n en un referendo excluyente

Tomado de https://radiomedianaranja.com/cuba-aprueba-la-constitucion-en-un-referendo-excluyente/

M谩s del 86% de los cubanos aprueban la nueva constituci贸n, mediante un referendo excluyente de la voz de la oposici贸n. El primero de los objetivos de una constituci贸n nacional es el consenso b谩sico para una convivencia sin exclusiones, que se adopta como propia y que respeta intereses de mayor铆as y minor铆as

El segundo prop贸sito son las instituciones del estado al servicio del conjunto de la poblaci贸n e independientes de criterios ideol贸gicos. Se considera indispensable la separaci贸n de los poderes ejecutivo, legislativo y judicial. El llamado estado de derecho.

Y el tercer principio constitucional es garantizar el pluralismo pol铆tico y la alternancia en el poder.

A partir de estos criterios merece la pena abordar el contenido de la nueva constituci贸n cubana y el proceso electoral mediante el cual se aprobado su institucionalizaci贸n.

El art铆culo quinto de la nueva carta establece que: 鈥渆l Partido Comunista de Cuba, martiano y marxista-leninista, vanguardia organizada de la naci贸n cubana, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado, que organiza y orienta los esfuerzos comunes hacia los altos fines de la construcci贸n del socialismo y el avance hacia la sociedad comunista鈥.

Vale decir, por sobre todas las cosas, la supremac铆a absoluta del Partido Comunista est谩 garantizada. Es una traducci贸n libre de la vieja idea de Fidel: todo dentro de la revoluci贸n, nada fuera de la revoluci贸n. Y la revoluci贸n se trasunta en el partido.

El art铆culo 62 establece que: 鈥淣inguna de las libertades reconocidas a los ciudadanos puede ser ejercida contra las leyes, ni contra la existencia y fines del Estado socialista, ni contra la decisi贸n del pueblo cubano de construir el socialismo y el comunismo. La infracci贸n de este principio es punible鈥. Se puede hablar, criticar, organizarse, reunirse, pero si el prop贸sito es contradecir la verdad establecida por el poder, entonces los detractores deber谩n atenerse a las consecuencias. Disentir del socialismo cubano es un delito establecido por ley.

Como no pod铆a ser de otra forma hay dos lecturas sobre el referendo: la una, del gobierno, que lo califica de legitimaci贸n popular, de una carta de avanzada que garantiza y consolida el futuro del pa铆s. De otra, los opositores que lo llama fraude electoral. Entre esas lecturas parece alzarse un insalvable abismo de diferencias. Seg煤n el opositor moderado Manuel Cuesta Mur煤a la legitimaci贸n que buscaba el gobierno es d茅bil ya que una minor铆a no se ve reflejada en la Constituci贸n, porque no se ha puesto la soberan铆a como el elemento fundamental del nuevo orden constitucional. Al contrario, se la ha pulverizado mediante la autoridad del Partido Comunista.

Lo esencial, al margen de los porcentajes es saber si la constituci贸n representa a todos los sectores, como a la creciente diversidad del pa铆s en pluralismo, libertad y protecci贸n de los derechos fundamentales. Que al fin de cuentas son las premisas b谩sicas del orden constitucional.

鈥淯na constituci贸n se hace para representar a todos, y eso significa que todas las partes se reconozcan en el texto, y este no es el caso. De modo que no va a representar ese camino hacia el futuro, a menos que se abra una senda de renovaci贸n constitucional continuada, que es la apuesta que estamos haciendo grupos de la sociedad civil鈥.

Seg煤n la Comisi贸n Electoral Nacional votaron 7 millones 524 mil 318 cubanos. M谩s del 86% dio su visto bueno al nuevo texto constitucional.

Sin el prop贸sito de equiparar el talante de la dictadura chilena con la dictadura cubana, es 煤til hacer referencia al referendo del once de septiembre de 1980 en el que los electores chilenos aprobaron con un 67,04% la constituci贸n pinochetista y la oposici贸n alcanz贸 el 30,19%. La asimetr铆a en la propaganda a favor del Si y del No fue de grandes proporciones. Pese a ello m谩s del 30 por ciento de los chilenos estuvo en contra. La oposici贸n tuvo que conformarse con peque帽os actos de proselitismo pol铆tico en la calle, sin televisi贸n y con acceso m铆nimo a algunas radioemisoras, m谩s un acto masivo en uno teatro de la capital. Los disidentes cubanos no tuvieron ninguna de esas oportunidades. Y cuando trataron de salir a vocear su rechazo fueron detenidos y multados. Eso explica en gran parte del nueve por ciento del rechazo a la nueva carta magna cubana.

Pese a ello el 81.53% del listado electoral, es una cifra importante si la comparamos con la escasa acogida que tienen las democracias latinoamericanos en sus actos electorales de los 煤ltimos a帽os. Manuel Cuesta Mur煤a tiene una explicaci贸n:

鈥淟o significativo y triste en este proceso es que a constituci贸n habla de derechos humanos para todos y, al mismo tiempo, persiste en las pr谩cticas de represi贸n y acoso. Aqu铆 hay una esquizofrenia definitiva porque el gobierno menciona 56 veces a los derechos humanos, pero los viola constantemente. Las pr谩cticas de la polic铆a pol铆tica siguen narrando a la diferencia como contrarrevoluci贸n, gusaner铆a y eso, por supuesto, es inconstitucional. La polic铆a persiste en violar el derecho de los ciudadanos de manifestarse pac铆ficamente鈥.

Precisamente ese fue el caso de Antonio Rodiles quien fue arrestado cuando iniciaba un protesta callejera. Una detenci贸n con empleo de la fuerza tanto en la calle como en las dependencias de la polic铆a. El resultado es una lesi贸n lumbar de la que ahora se recupera el dirigente opositor. En conversaci贸n telef贸nica Rodiles enfatiz贸 el tema de las condicionantes que caracterizan el proceder del gobierno.

鈥淟a condicionante anterior -en el propio texto- era la sociedad socialista. Ahora se elimin贸 esa frase y se ha puesto 鈥渄e acuerdo a la ley鈥. Pero cuando se va a las disposiciones complementarias existen los mismo candados de siempre.

De hecho, es llamativo que el r茅gimen siga legislando y decretando nuevas leyes con el texto viejo, sabiendo que la nueva constituci贸n debe entrar en funcionamiento. Sin olvidar que hay figuras delictivas como propaganda enemiga o el delito predictivo, mediante el cual usted puede ir a la c谩rcel por un delito que ellos presumen que va a cometer鈥.

El punto clave, a partir de ahora, es preguntarles a las autoridades si va a persistir un cuerpo represivo dependiente del ministerio del Interior que se sit煤a por encima de la constituci贸n. Eso van a preguntarle a las autoridades grupos de la sociedad civil. Por ahora, el gobierno de La Habana parece persistir en la misma actitud de grupos fuera de la ley, grupos forajidos que act煤an desde el estado para reprimir a aquellos que hacen uso de sus derechos constitucionales.

Si el gobierno cubano realiz贸 este referendo es porque est谩 convencido que su resultado, m谩s all谩 de las interpretaciones, calar谩 en la conciencia colectiva y al resto, lo suyo, represi贸n y acoso selectivo, que es lo que ha hecho durante d茅cadas y con 茅xito. No obstante, Rodiles dice que el libreto del gobierno no result贸 como estaba planificado.

鈥淓llos mismos reconocieron que el estudio del nuevo texto comenz贸 en mayo del 2013 coincidiendo con el inicio del proceso de conversaciones con el presidente Obama. O sea que todo esto hay que verlo en un contexto en donde el r茅gimen, y en especial la figura de Ra煤l Castro, que quer铆a dejar una especie de testamento a sus herederos, que son los que tienen el poder. Ya no estaba la dirigencia respaldada por la 茅pica revolucionaria, por lo que hab铆a que generar una nueva legitimidad y este proceso es parte de aquello.

Lo que ocurre es que, gracias a Dios, se ha desenfocado el guion planificado, y no solo en el 谩mbito exterior, sino que dentro de la isla el cubano reacciona de forma muy distinta. Lo hemos constatado en la calle conversando con la gente y en la protesta del s谩bado (23 de febrero) muchas personas asentaban con la cabeza, firmaron, nos acompa帽aron e incluso en un momento decenas gritaron, libertad鈥.

Cuesta Mur煤a no duda que el gobierno intentar谩 utilizar la cifra del 81% de electores que acudieron a votar para poner de relevancia el contraste con las democracias latinoamericanas. La pregunta es si Cuba es un democracia. Porque:

鈥淣o es lo mismo comparar el grado de participaci贸n en las democracias que hacerlo en reg铆menes que se niegan a dejar de ser totalitarios. No es lo mismo una participaci贸n plebiscitaria en donde el derecho de expresi贸n la tienen todas las minor铆as. El nivel de participaci贸n en democracia siempre es m谩s tenso, m谩s cr铆tico y genera lo que se conoce como escepticismo ciudadano frente a procesos pol铆ticos en los que no se ven representados. El caso cubano es muy distinto. Aquellos que no nos vemos representados no tenemos espacio鈥.

Si algo ha estado siempre presente durante este 煤ltimo tiempo es el caso de la crisis venezolana y las consecuencias que se pueden derivar de ella para el gobierno de Cuba. En el plano econ贸mico un eventual cese de venta de petr贸leo venezolano a precios especiales puede incidir en el fr谩gil equilibrio econ贸mico de la isla. De hecho autoridades cubanas buscan otros pa铆ses para sustituir esta canasta. Pero para Cuesta Mur煤a lo m谩s importante son las consecuencias geopol铆ticas, porque Venezuela es la expresi贸n adelantada de un nuevo modelo, a trav茅s del cual las revoluciones pretenden imponer un sistema totalitario mediante procesos electorales:

鈥淵 ese modelo de construir una sociedad totalitaria desde las urnas parece que va a morir en el caso de Venezuela, lo que tendr铆a su impacto en Cuba, en la medida que deslegitima aquellos modelos que no generan elecciones libres, democr谩ticas, plurales y justas. Y por eso el gobierno cubano es uno de los pocos que defiende el r茅gimen casi genocida de Nicol谩s Maduro鈥.

Las dos grandes corrientes de la oposici贸n son el afluente moderado que busca utilizar la propia legislaci贸n del gobierno para conquistar espacios de libertad. En paralelo una tendencia m谩s radical pide llamar a las cosas por su nombre y enfrentar al poder como lo que es, una dictadura. Rodiles est谩 convencido que en el futuro ser谩 posible acercar posiciones, sin olvidar que las condiciones en las que se vive en Cuba son muy cr铆ticas.

鈥淓l r茅gimen tiene todo el poder y la impunidad para presionar, y que algunas personas lleguen a la conclusi贸n de que un fin del castrismo es casi un imposible y entonces buscan conquistar algunos espacios. No comparto esa l铆nea, pero la entiendo. En la medida que haya m谩s apoyo de la comunidad internacional podremos confluir, porque ese sector se sentir谩 m谩s respaldado para tener una confrontaci贸n m谩s directa.

Yo no creo que nadie quiera que el castrismo sobreviva. Es un sistema decadente que ha ocasionado demasiado da帽o en todos los sentidos. No se trata de posiciones m谩s a la izquierda o a la derecha, el castrismo es un desastre.

La indefensi贸n de las cubanos y la impunidad con la que el r茅gimen se maneja hace que muchas veces ocurra este tipo de discrepancias en la aproximaci贸n a la lucha. Pero estoy convencido que en unos meses vamos a ver un escenario pol铆tico y social un tanto distinto. No lo digo como un cumplido, como alguien que est谩 en la pol铆tica y tiene que decirlo. Lo siento y los hemos palpado en la calle. Soy optimista, pero no dejo de reconocer que el camino va ser fuerte, lleno de represi贸n y lamentablemente el r茅gimen va a hacer lo que siempre ha hecho, que es manejarse con la violencia.