Transformaciones económicas, derechos de propiedad y constitución vigente

Introducción.

Acaba de concluir el 6to Congreso del Partido Comunista Cubano dejando una estela de dudas por aclarar. La mayoría de los debates televisados se convirtieron en discusiones semánticas, mientras unos pocos disertaron sobre los mecanismos prácticos para alcanzar los objetivos expuestos. Al escuchar las intervenciones, que en algunos momentos se limitaron exclusivamente a mencionar deseos, tuve la impresión de que se referían a la construcción de una especie de Frankestein, lleno de remiendos, parches y soluciones a medias y no de un sistema socio-económico insertado en pleno siglo XXI. Definitivamente el congreso quedó muy por debajo de las expectativas generadas por el propio gobierno.

Fue sorprendente observar que asuntos de vital importancia, como el contexto internacional, el flujo de información y conocimiento, la inserción de Cuba en la economía global, el uso de internet en nuestro país, el papel de los cubanos de la diáspora en el futuro del país, fueron totalmente obviados. El tema del marco legal, que debe sustentar toda transformación económica, fue otro de los grandes ausentes. La frase “derechos de propiedad” nunca fue mencionada, ni tampoco la necesidad inmediata de hacer transparente el “proceso de privatización” que está implícito en el proyecto económico.

Desde hace años en nuestro país está ocurriendo un proceso de privatización que recae principalmente en grupos corporativos específicos. Estos grupos operan bajo un régimen de mercado y comercializan sus productos y servicios en moneda dura. Si bien no existen títulos de propiedad, estos grupos gozan de una amplia autonomía. Sin embargo el ciudadano cubano carece de la información necesaria sobre estas corporaciones y sus dinámicas económicas. Es muy importante señalar que en la creación de estos grupos corporativos, tanto nacionales como mixtos, las lealtades políticas han jugado un papel esencial, así como vínculos familiares y de amistad.

Creo que como paso inicial, debemos poner todos estos tópicos sobre la mesa para entender y discutir con mayor profundidad el momento que estamos viviendo como nación. Cualquier proceso de transformaciones debe ser realizado con la mayor transparencia y consenso social.

En este artículo abordo los temas del derecho de propiedad, las privatizaciones y el marco legal, que debe respaldar las transformaciones a corto, mediano y largo plazo, comparo la constitución vigente y los lineamientos, y muestro las experiencias en Vietnam, China y la antigua Unión Soviética, para finalizar con algunos comentarios y conclusiones.

Derechos de Propiedad, Constitución y Lineamientos

En la Declaración Universal de los Derechos Humanos, de la cual Cuba es signataria, se habla del derecho de propiedad como un derecho básico del ser humano. La declaración dice textualmente:

1) ARTICULO 17.-Toda persona tiene derecho a la propiedad, individual y colectiva [1].

No debemos olvidar que cuando hablamos del derecho de propiedad este implica:

1) Control del uso de la propiedad.
2) El derecho a cualquier beneficio de la propiedad, incluyendo la renta
3) El derecho a transferir o vender la propiedad.
4) El derecho a excluir a otros del uso de la propiedad.

En el caso de la Constitución cubana se hace mención de este derecho pero con limitaciones muy marcadas, supeditadas al carácter socialista.
Después de los años noventas, tras la caída del Muro de Berlín, no resulta claro el significado exacto del término socialismo. Tradicionalmente por socialismo entendíamos: un sistema de economía centralizado y planificado en el que el Estado posee la propiedad sobre los medios de producción y de los bienes comunes. La propiedad “privada” en el socialismo tenía una acepción distinta a la aceptada en las democracias liberales, pues los “propietarios” no podían ejercer todas las prerrogativas que mencionamos anteriormente.

Debido a todos los cambios que han tenido lugar en nuestro país en estas últimas dos décadas, las evidentes contradicciones entre la definición tradicional de socialismo y la situación real, se hace necesario preguntarnos: ¿qué entiende actualmente el gobierno cubano por socialismo? Es importante recordar que es este concepto, el que le da sustento a la constitución vigente desde el año 2002.

La Constitución de la República de Cuba [2] dice:

1) ARTICULO 14.-En la República de Cuba rige el sistema de economía basado en la propiedad socialista de todo el pueblo sobre los medios fundamentales de producción y en la supresión de la explotación del hombre por el hombre.

2) ARTICULO 15.-Son de propiedad estatal socialista de todo el pueblo:

a) las tierras que no pertenecen a los agricultores pequeños o cooperativas integradas por éstos, el subsuelo, las minas, los recursos naturales tanto vivos como no vivos dentro de la zona económica marítima de la República, los bosques, las aguas y las vías de comunicación;

b) los centrales azucareros, las fábricas, los medios fundamentales de transporte, y cuantas empresas, bancos e instalaciones han sido nacionalizados y expropiados a los imperialistas, latifundistas y burgueses, así como las fábricas, empresas e instalaciones económicas y centros científicos, sociales, culturales y deportivos construidos, fomentados o adquiridos por el Estado y los que en el futuro construya, fomente o adquiera. Estos bienes no pueden trasmitirse en propiedad a personas naturales o jurídicas, salvo los casos excepcionales en que la transmisión parcial o total de algún objetivo económico se destine a los fines del desarrollo del país y no afecten los fundamentos políticos, sociales y económicos del Estado, previa aprobación del Consejo de Ministros o su Comité Ejecutivo. En cuanto a la transmisión de otros derechos sobre estos bienes a empresas estatales y otras entidades autorizadas, para el cumplimiento de sus fines, se actuará conforme a lo previsto en la ley.

3) ARTICULO 24.-El Estado reconoce el derecho de herencia sobre la vivienda de dominio propio y demás bienes de propiedad personal. La tierra y los demás bienes vinculados a la producción que integran la propiedad de los agricultores pequeños son heredables y sólo se adjudican a aquellos herederos que trabajan la tierra, salvo las excepciones y según el procedimiento que establece la ley. La ley fija los casos, las condiciones y la forma en que los bienes de propiedad cooperativa podrán ser heredables.

4) ARTICULO 25.-Se autoriza la expropiación de bienes, por razones de utilidad pública o interés social y con la debida indemnización. La ley establece el procedimiento para la expropiación y las bases para determinar su utilidad y necesidad, así como la forma de la indemnización, considerando los intereses y las necesidades económicas y sociales del expropiado.

En los lineamientos el tema de la empresa privada y las propiedades es abordado en los siguientes términos:

Sección sobre los Lineamientos generales.

1) El sistema de planificación socialista continuará siendo la vía principal para la dirección de la economía nacional, y debe transformarse en sus aspectos metodológicos, organizativos y de control. La planificación tendrá en cuenta el mercado, influyendo sobre el mismo y considerando sus características.

2) El modelo de gestión reconoce y promueve, además de la empresa estatal socialista, que es la forma principal en la economía nacional, las modalidades de inversión extranjeras previstas en la ley (empresas mixtas, contratos de asociación económica internacional, entre otras), las cooperativas, agricultores pequeños, los usufructuarios, los arrendadores, los trabajadores por cuenta propia y otras formas, todas las que, en conjunto, deben contribuir a elevar la eficiencia.

3) En las nuevas formas de gestión no estatales no se permitirá la concentración de la propiedad en personas jurídicas o naturales.

Sección sobre las Cooperativas.

25) Se crearán las cooperativas de primer grado como una forma socialista de propiedad colectiva, en diferente sectores, las que constituyen una organización económica con personalidad jurídica y patrimonio propio, integradas por personas que se asocian aportando bienes o trabajo, con la finalidad de producir y prestar servicios útiles a la sociedad y asumen todos los gastos con sus ingresos.

26) La norma jurídica sobre cooperativas deberá garantizar que estas, como propiedad social, no sean vendidas, ni trasmitida su posesión a otras cooperativas, a formas de gestión no estatal o a personal naturales.

289) Considerar la creación de empresas especializadas de alcance nacional en las funciones de proyectos y de construcción para programas como: campos de golf, delfinarios, marinas, Spas, parques temáticos y acuáticos, que están estrechamente vinculadas a la infraestructura del turismo.

297) Aplicar fórmulas flexibles para la permuta, compra, venta y arriendo de viviendas, para facilitar la solución de las demandas habitacionales de la población.

En los puntos anteriores resultaría necesario puntualizar ciertos aspectos como:

a) ¿Bajo qué criterios se permitirá la formación de nuevas empresas y quienes estarán a cargo del proceso de selección?

b) Existe una fuerte contradicción cuando se habla de mantener la planificación y permitir el desarrollo del mercado. ¿Cuáles serán los mecanismos prácticos para implementar la planificación sin desmontar la dinámica del mercado? ¿Existen tales mecanismos?

c) ¿Se creará algún sistema de consulta, dirigido al ciudadano, para revisar los contratos del Estado con los grupos empresariales nacionales y foráneos?

d) ¿Se contempla la inversión de los cubanos que viven fuera de la isla dentro de las posibles inversiones?

e) ¿Se analizará el tema de confiscaciones a cubanos que no eran ni corruptos, ni latifundistas, y que habían obtenido bienes y propiedades como fruto de su trabajo o de su familia?

f) ¿Cómo se aplicará el criterio de la no acumulación de la propiedad? Empresas asociadas a capital mixto o grupos corporativos nacionales como Cimex, Habaguanex, Cubatabaco, Gaviota, Cupet, entre otros, ¿están contemplados dentro de las restricciones a la acumulación de propiedad y capital?
La constitución define la dinámica económica en los siguientes términos:

5) ARTICULO 16.-El Estado organiza, dirige y controla la actividad económica nacional conforme a un plan que garantice el desarrollo programado del país, a fin de fortalecer el sistema socialista, satisfacer cada vez mejor las necesidades materiales y culturales de la sociedad y los ciudadanos, promover el desenvolvimiento de la persona humana y de su dignidad, el avance y la seguridad del país. En la elaboración y ejecución de los programas de producción y desarrollo participan activa y conscientemente los trabajadores de todas las ramas de la economía y de las demás esferas de la vida social.

6) ARTICULO 17.-El Estado administra directamente los bienes que integran la propiedad socialista de todo el pueblo; o podrá crear y organizar empresas y entidades encargadas de su administración, cuya estructura, atribuciones, funciones y el régimen de sus relaciones son regulados por la ley. Estas empresas y entidades responden de sus obligaciones sólo con sus recursos financieros, dentro de las limitaciones establecidas por la ley. El Estado no responde de las obligaciones contraídas por las empresas, entidades u otras personas jurídicas y éstas tampoco responden de las de aquél.

Mientras en los lineamientos leemos:

Sección sobre los Lineamientos Generales

5) La planificación abarcará el sistema empresarial estatal, la actividad presupuestada no estatal, las asociaciones económicas internacionales, y regulará otras formas de gestión no estatales que se apliquen y será más objetiva en todos los niveles. Los nuevos métodos de planificación cambiara las formas de control sobre la economía. La planificación territorial tendrá en cuenta también estas transformaciones.

8) El incremento de facultades a las direcciones de las entidades estará asociado a la elevación de su responsabilidad sobre la eficiencia, eficacia y el control en el empleo del personal, los recursos materiales y financieros que manejan; unido a la necesidad de exigir la responsabilidad a aquellos directivos que con decisiones, acciones u omisiones ocasionen daños y perjuicios a la economía.

Sección sobre la Esfera Empresarial.

14) Las finanzas internas de las empresas no podrán ser intervenidas por instancias ajenas a las mismas; ello solo podrá ser realizado mediante los procedimientos legalmente establecidos.

16) Las empresas deciden y administran su capital de trabajo e inversiones hasta el límite previsto en el plan.

17) El control de la gestión empresarial se basará principalmente en mecanismos económico-financieros, en lugar de mecanismos administrativos, suprimiendo la carga actual de controles a realizar en las empresas.

19) Las empresas, a partir de las utilidades después de impuestos y cumplidos otros compromisos con el Estado, podrán crear fondos para el desarrollo, las inversiones y la estimulación a los trabajadores, luego de alcanzados los requisitos establecidos.

21) Las empresas pagarán a los Consejos de la Administración Municipal, donde operan sus establecimientos, un tributo territorial, definido centralmente, para contribuir al desarrollo de la localidad.

Sección sobre las Cooperativas.

25) Se crearán las cooperativas de primer grado como una forma socialista de propiedad colectiva, en diferentes sectores, las que constituyen una organización económica con personalidad jurídica y patrimonio propio, integradas por personas que se asocian aportando bienes o trabajo, con la finalidad de producir y prestar servicios útiles a la sociedad y asumen todos sus gastos con sus ingresos.

26) La norma jurídica sobre cooperativas deberá garantizar que éstas, como propiedad social, no sean vendidas, ni trasmitida su posesión a otras cooperativas, a formas de gestión no estatal o a personas naturales.

27) Las cooperativas mantienen relaciones contractuales con otras cooperativas, empresas, unidades presupuestadas y otras formas no estatales, y realizan ventas directas a la población de acuerdo con el objeto social aprobado.

28) Las cooperativas, sobre la base de lo establecido en su Reglamento General, definen los ingresos de los trabajadores y la distribución de las utilidades, y liquidan al Estado los impuestos y las contribuciones establecidas.

29) Las cooperativas de primer grado, de forma voluntaria, pueden acordar entre ellas la constitución de cooperativas de segundo grado, con personalidad jurídica y patrimonio propio, con el objetivo de organizar procesos comunes (de producción y servicios), realizar compras y ventas conjuntas con vista a lograr mayor eficiencia.

Sección sobre los Territorios.

35) Los Consejos de la Administración Provinciales y Municipales cumplirán funciones estatales y no intervendrán directamente en la gestión empresarial.

36) Se normarán las relaciones de las funciones estatales que ejercen las direcciones sectoriales en provincias y municipios con las que desarrollan los Organismos de la Administración Central del Estado, dejando definidos los limites de sus competencias, vínculos, reglamentos de trabajo y las metodologías de actuación que se aplicarán.

37) El desarrollo de proyectos locales, conducidos por los Consejos de Administración Municipales, en especial los referidos a la producción de alimentos, constituye una estrategia de trabajo para el autoabastecimiento municipal, favoreciendo el desarrollo de las mini-industrias y centros de servicios, donde el principio de la auto sustentabilidad financiera será el elemento esencial, armónicamente compatibilizado con los objetivos del plan de la Economía Nacional y de los municipios. Los proyectos locales una vez implementados serán gestionados por entidades económicas enclavadas en el municipio.

Entre los artículos anteriores de la constitución y la política de lineamientos existen contradicciones evidentes. Por una parte se hace manifiesta la necesidad de terminar con el proceso de centralización y estatización que ha producido los altos índices de ineficiencia de la economía cubana. Sin embargo paralelamente, debido al deseo de la dirigencia del país de mantener el control económico, se afirma que existirá una nueva forma de planificación adaptada al nuevo contexto. Es decir, se habla de la necesidad de tomar en cuenta el mercado, pero a la vez se reniega de él. Esta ambigüedad creará un estado de discrecionalidad a la hora de aplicar la ley, convirtiéndose en un estimulo más para la corrupción.

Cualquier economía moderna debe basar su dinámica en reglas claras y transparentes, que estimulen el carácter emprendedor en la sociedad, y no en discrecionalidades. Esta tesis, que resulta muy simple, constituye la base de cualquier sociedad funcional contemporánea. Es esencial que exista un ambiente de credibilidad y confianza para las inversiones tanto nacionales como foráneas. Como bien ha explicado el economista peruano Hernando de Soto, existe una fuerte correlación entre el claro establecimiento y respeto de los derechos de propiedad, el Estado de derecho y la eficiencia en el funcionamiento del libre mercado [4].

Lamentablemente en nuestro país sólo selectos grupos empresariales, muchos de ellos asociados a las FAR y al MININT, gozan de los beneficios de operar bajo un régimen de economía de mercado, creando monopolios que controlan la totalidad del mercado cubano.

En contraste, al cubano de a pie sólo le está permitido abrir discretas cafeterías, timbiriches de oficios casi medievales y artesanales, puestos de venta de todo tipo de baratijas, a los que aplican un régimen fiscal exorbitante y una serie de limitaciones que no permiten crecimiento alguno. En estas raquíticas libertades quedan excluidos los servicios profesionales, un sector vital de cualquier economía moderna.

Experiencias de Vietnam, China y la antigua Unión Soviética

Como punto de comparación es muy importante analizar los procesos ocurridos en estos países con experiencias similares, pues pueden proporcionarnos una experiencia invaluable.

Si bien el eje de las transformaciones en ellos fue la liberalización de la economía, unida a la aparición de nuevas formas de propiedad, es necesario señalar que los procesos de privatizaciones han sido muy cuestionables. El nepotismo, los sobornos, la falta de garantías laborales a los trabajadores, la violación de las normas medio-ambientales, entre otros males, han sido factor común en el proceso de dichas transformaciones.

En el momento de comenzar los cambios económicos en estas naciones primaba la propiedad colectiva o estatal. En el caso de Vietnam, después de la reunificación, el gobierno se dio a la tarea de eliminar toda forma de propiedad privada, postura que rectificó, después de enfrentar profundas crisis. Uno de los primeros pasos en las reformas económicas fue romper el monopolio estatal sobre la propiedad. Esto ocurre hacia 1986 cuando se permitió la apertura de restaurants, tiendas. Ya en 1995 en el documento de admisión a la Organización Mundial de Comercio, se puede leer:

“La propiedad estatal, colectiva, privada individual, privada capitalista, estatal capitalista y de inversión extranjera son iguales ante la ley. Todas las empresas operando legalmente en el territorio de Vietnam y/o bajos sus leyes son reconocidas y protegidas bajo sus leyes, incluyendo protección contra nacionalizaciones” [5]

En el caso de China las privatizaciones comenzaron desde 1979 cuando las comunas colectivas fueron reemplazadas por granjas familiares [6]. También aparecieron las empresas locales manejadas por los propios gobiernos. Dentro de estas últimas hubo diferentes categorías:

1) Privadas pero registradas como colectivas, se decía popularmente que usaban gorra roja.

2) Aquellas que eran autorizadas pero que debían pagar a cambio una gratificación a las autoridades al final de cada año.

3) Aquellas sobre las cuales las autoridades ejercían un férreo control.
El uso de créditos blandos por parte de empresas estatales, ha sido uno de los problemas comunes en el gigante asiático. Como sea dicho, en el socialismo con “características” chinas han funcionado las “características” pero no el socialismo.

El caso de la antigua Unión Soviética y su polémico proceso de privatizaciones puede aportarnos igualmente una experiencia aleccionadora [6]. Al comenzar las transformaciones hacia una economía de libre mercado, uno de los principales problemas existentes, era la casi nula definición del derecho de propiedad. Esto trajo como consecuencia que no existieran reglas claras sobre el uso de los bienes y empresas, resultando en altos niveles de corrupción. En otros casos la disputa entre varios actores, al tratar de usar el mismo bien, trajo como consecuencia que ninguno pudiera sacar provecho de estos, llevando a la empresa a una falta de dirección.

En el momento de las privatizaciones había varios protagonistas implicados en el proceso:
1) Trabajadores
2) Gerentes
3) Ministerios
4) Gobiernos locales
5) Gobierno central

Sin embargo los gerentes y los burócratas de los ministerios ejercían una fuerte influencia a través del manejo estratégico de las empresas y contaban con redes de conexiones que les permitían tener un control sobre la producción y su comercialización.

A medida que avanzó el proceso de descentralización los ministerios no pudieron dictar más las políticas que debían seguir las compañías. La planificación económica, el cumplimiento de los planes y la asignación de recursos fue colapsando mientras la venta de los productos bajo el régimen de mercado fue ganando terreno. Los gerentes ganaban en autonomía y control acerca de qué producir, que precios cambiar y a quien vender los productos, esto último basado principalmente en el uso de sus relaciones personales.

Por otra parte los ministerios trataron de mantener el control en las esferas de las importaciones y exportaciones mediante la expedición de las licencias. Ese nuevo diseño económico estaba en manos de la nomenclatura del partido, elites militares así como de una nueva oligarquía que competía por el poder con las viejas elites.
El Estado trato de mantener el control de los sectores más rentables, solo aceptando privatizaciones cuando creían que podían ejercer control sobre las empresas. Los gobiernos locales ganaron poder en el manejo de sus predios, ejerciendo el control de servicios públicos vitales como: el agua, electricidad, entre otros, que usaron para ejercer una fuerte influencia sobre las firmas y comenzaron a pedir su parte obteniendo grandes beneficios del proceso de privatización.

Una de las estrategias, para sacar ventajas de la falta de transparencia, fue la creación de firmas paralelas o cooperativas, incluso dentro de una misma firma. Tales firmas o cooperativas privadas compraban la producción a bajos precios o precios controlados y los vendían de acuerdo a la oferta y demanda. Esto les permitía a los gerentes sacar ganancias personales y a su vez proporcionaba un aumento de salarios a los trabajadores.

Todas estas maniobras fueron posibles debido a la laxitud de las leyes y con la anuencia de las autoridades locales en complicidad con el gobierno central. Los gerentes recibían fondos de otras empresas o de bancos comerciales con lo que pudieron comprar sus propias empresas a precios bajos. En esta modalidad de privatización llamada espontanea estuvieron como elementos constantes los sobornos, el uso de alianzas políticas y económicas, el uso de fondos públicos y salieron beneficiados muchos cuadros del partido.

En algunos casos este proceso se vio obstaculizado por conflictos de intereses entre los diferentes actores. Fue común el conflicto entre los gobiernos locales y gerentes, pues los primeros veían la posibilidad de manejar desde el Estado estas empresas y obtener sus propias ganancias.

Otra forma muy popular de privatización fue mediante el uso de bonos, ideada por el economista norteamericano Milton Friedman. Este método fue más usual en el caso de las pequeñas empresas [7] y también fue conocido, como privatización masiva. El método consistía en repartir a la población cheques por el valor de las empresas, era un proceso rápido y lograba una repartición más equitativa. Sin embargo este método tenía la dificultad de que era poco práctico para el manejo futuro de las empresas, pues la propiedad estaba dispersa y era muy difícil de gobernar. Este método posibilitó que inicialmente las empresas no fueran repartidas entre pequeños grupos, sin embargo en algunos casos fueron usadas a posteriori, algunas artimañas para asirse de dichas empresas. Entre ellas estuvo quebrar las empresas, para luego comprar las acciones a precios muy bajos.

Otros métodos de privatización fueron:

1) Ventas abiertas.
2) Restitución.
3) Liquidación.

Todos estos métodos tuvieron sus propias ventajas y desventajas en correspondencia a las condiciones características de cada país. Sin embargo la enseñanza fundamental es que cualquier método que se aplique debe realizarse con el conocimiento de las condiciones específicas de cada lugar y un consenso básico para la aplicación de los mismos. Un proceso tan complejo nunca debe convertirse en una piñata que termine con el descredito del sistema político y de las instituciones.

Comentarios y Conclusiones.

Como se puede ver muchas de las propuestas que aparecen en los lineamientos resultan similares a las dinámicas explicadas anteriormente. Algunas de ellas ya funcionan extraoficialmente, es decir son cuasi-legales, mientras otras lo han hecho desde la “ilegalidad”. Es por esto que no resultan pocos los problemas de corrupción que han tocado a altos directivos de empresas.

Los ciudadanos cubanos no contamos con los mecanismos que permitan verificar el uso de nuestros recursos, así como el manejo de los fondos de firmas y empresas. Si bien se ha creado recientemente la Contraloría General de la República, no existe, por parte del ciudadano, acceso a los informes y auditorias de esta instancia de gobierno.

Casos como el ocurrido en el sector de la aeronáutica civil con el general Acevedo, o con el ex-ministro de la industria alimenticia Alejandro Roca Iglesias, o con el empresario chileno Max Marambio asociado a la corporación Río Zaza, o la destitución y posteriores comentarios de salida del país del directivo de Alimport, Pedro Álvarez, la información de la destitución de Manuel García vice-presidente comercial de Habanos, la sanción de directivos de la planta de níquel de Moa, entre otros, permanecen en una total nebulosa y nos muestran la urgencia de realizar cambios reales que garanticen el uso transparente de nuestros recursos.

Creo que es muy oportuno y necesario señalar el error que se comete cuando se habla de los subsidios por parte del Estado cubano. Mientras no exista una clara definición del concepto de propiedad el Estado cubano debe repartir en forma equitativa todos sus recursos. Invitaría a muchos, comenzando por el presidente Raúl Castro quien en múltiples ocasiones se ha referido al Estado como un ente abstracto, generador y proveedor de bienes y riquezas, seguido por del vice-presidente Ramiro Valdés quien habló de papá Estado como quien habla de Santa Claus y terminando por diversos funcionarios de menor nivel que repiten frases hechas, a comprender primero la constitución socialista vigente en nuestro país, que establece a todo el pueblo como el propietario final de todos los bienes y propiedades.

Si el Estado cubano, con Raúl Castro a la cabeza, desea terminar con el llamado igualitarismo, se debe como primer paso establecer constitucionalmente los derechos de propiedad, de lo contrario seguiremos con un sistema que aboga por el uso colectivo de la riqueza pero que al final es utilizada y disfrutada sólo por unos pocos.

Me gustaría hacer algunas preguntas para las cuales como ciudadano de este país, con todos los derechos que me otorga la Constitución, no poseo respuestas y que muestran la ambigüedad de la propiedad socialista.

¿Quién conoce los presupuestos reales de las FAR, MININT y sus grupos empresariales?

¿Qué ciudadano puede consultar las inversiones y ganancias de la Oficina del Historiador de la Ciudad o de la corporación CIMEX?

¿Dónde se puede consultar las finanzas de la empresa de telecomunicaciones ETECSA?

¿Dónde se encuentran los datos sobre los ingresos que recibe Inmigración por el exagerado e injusto cobro de impuestos a sus ciudadanos?

¿Alguien conoce donde está depositado o en que se invirtió todo lo recolectado en las famosas casas del oro y la plata?

¿Cuánto invertiremos en los campos de golf por construir y como se manejarán estas ganancias?

Estas preguntas y otras muchas, necesitan de claras y urgentes respuestas. Se necesitan también crear mecanismos jurídicos que nos permitan como ciudadanos afincar responsabilidades legales, desde el Presidente de la República hasta un simple funcionario público, cuando exista un manejo indebido de nuestros bienes y recursos.

En una sociedad donde los derechos de propiedad no están definidos claramente, no existe la transparencia necesaria en el manejo de sus riquezas y recursos. Si se desea terminar con el igualitarismo y hacer un proceso de privatización (en cualquiera de sus variantes) como medida necesaria para salir de la crisis y dinamizar nuestra economía, éste debe ser realizado con total transparencia, dentro de un marco legal adecuado y con la participación y el consenso de los cubanos.

También es necesario que se pueda consultar y revisar, con carácter retroactivo, todos los contratos existentes, de lo contrario la corrupción seguirá creciendo hasta límites insospechados.

Es necesario cambiar nuestra Carta Magna, así como las leyes correspondientes para que se apeguen a los intereses reales de la nación y el contexto global en que vivimos. La constitucionalidad y respeto de los derechos de propiedad así como el marco legal que respalde e incentive el establecimiento de la empresa privada, son elementos necesarios e indispensables para salir de la profunda crisis que nos golpea. Cualquier transformación que tenga como prioridad otros intereses que no sean el mejoramiento inmediato de la situación general de la nación, será muy insuficiente y solo postergará los cambios que de una forma u otra tendrán que ocurrir.

Bibliografía:
1) Declaración Universal de los Derechos Humanos.
2) Constitución de la República de Cuba.
3) Lineamientos de la política económica y social del partido y la revolución.
4) De Soto, Hernando. El otro sendero.
5) WTO, Vietnam.
6) G. Rodiles, Antonio. Una rápida Mirada a las transformaciones en China.
7) Aslum, Anders. Building Capitalism. Cambridge, University Press.