Esposo e hijo de una Dama de Blanco, víctimas de una salvaje agresión, evolucionan favorablemente

Alberto Pedro Freire Leiva, esposo de la Dama de Blanco Rosa Escalona, y su hijo Yunier Freire, serán dados de alta en las próximas horas de los hospitales donde se encuentran ingresados en Holguín, declaró a DIARIO DE CUBA la propia activista. «Han evolucionado de forma bastante favorable», dijo.

«Mi esposo ha tenido un poco de fiebre durante la noche pero los médicos han acordado mandarlo para casa», señaló.

La herida de la intervención quirúrgica es de grandes proporciones porque «a él tuvo que extraérsele el bazo; (los golpes) le provocaron una hemorragia interna y varios ‘hematomas retro-peritoniales’ en todo el abdomen y tuvieron que hacerle una operación (le explicaron los médicos) fue muy trabajosa y difícil».

«Lo fundamental es que lograron salvarle la vida, cosa que no se esperaba al principio», manifestó Rosa Escalona.

Para la Dama de Blanco, «el trato de los médicos ha sido bastante bueno», dijo Escalona, aunque se quejó de «algunas dificultades por parte del personal de enfermería».

«Luego de terminar esta operación (al paciente) debe aspirarse cada tres horas, y solo a las 48 horas fue que (las enfermeras) lo aspiraron, lo que causó una falta de aire que pudo haberle provocado una asfixia. Gracias a Dios, después de las quejas, todo salió bien. Otra (cuestión) es que trataron de transfundirle sangre, y esa sangre no sé qué pasó que le hizo rechazo inmediatamente», relató.

«Por lo demás los médicos sí se han portado muy bien», aseguró.

«A mi hijo posiblemente también le den el alta, pero tendrá que tener muchos cuidados; la fractura que tiene en el cráneo, dicen (los médicos) que puede demorar mucho tiempo en cerrar y un neurocirujano va a estar chequeándolo durante varios meses, pero posiblemente, si Dios lo permite, hoy le den el alta».

Lamentó que su hijo no va a mejorar en mucho tiempo. «Por ahora no tienen nada más que hacer. Según los médicos, esa fractura craneal tienen que dejarla tranquila; es una fractura lineal frontal y además tiene una partidura de un pequeño hueso (que deben soldar solos) con el cuidado desde casa», declaró.

Añadió que el neurocirujano le recomendó que, si convulsiona o le dan mareos o vómitos vuelva al hospital. «De hecho, mareo aún tenía, pero ya decidieron mandarlo a la casa. Me aseguraron que le iban a repetir la placa antes de darle el alta, pero no lo hicieron, me dijeron que ya no era necesario, y que pasarlo por el somatón tampoco debía ser necesario sino tenía algo más de agravante a los mareos, que era síntoma de la propia fractura del cráneo».

La representante de las Damas de Blanco en Holguín denunció que el día del incidente «la Policía, que llegó al final, cuando todo se había acabado, porque ni siquiera llegó a tiempo para evitar todos estos males», no les quiso «brindar asistencia médica».

«Mi esposo prácticamente se muere en la calle porque ellos no lo quisieron entrar aquí al hospital a que lo asistieran, al contrario, uno más bien nos dijo que nos fuéramos para la casa, que se curara en la casa, que eso no tenía importancia, que era una riña, algo casual».

Según Escalona, «todo el tiempo estuvieron protegiendo a las personas que hicieron esta masacre».

Rosa Escalona recordó el desalojo que sufrió la sede de las Damas de Blanco en Holguín. Se trata de una vivienda que compró y acondicionó, según dijo.

Denunció que fue intervenida por la Seguridad del Estado aprovechando la situación que se le presentó con su familia tras la golpiza del domingo. «Como ellos lo que se propusieron es terminar definitivamente con las Damas de Blanco, penetraron a la sede y hasta el momento no la han desocupado y no la quieren devolver».