Coronavirus en tiempos de castrismo

Antonio G. Rodiles

No me sorprende escuchar halagos a los sistemas de corte totalitario o autoritario por la supuesta efectividad para controlar crisis como la del coronavirus. Contradicción diabólica que ve en el mal la eficacia de la cura.

¬ŅC√≥mo saber lo que ha pasado realmente en esas cajas negras de la informaci√≥n que rigen en pa√≠ses como el nuestro? Cero acceso a las estad√≠sticas reales, no monitoreo que cuestione a quienes ejercen el poder y mucho menos sistemas judiciales que acusen y condenen.

El pasado 11 de marzo el MINSAP (Ministerio de Salud P√ļblica) reportaba los primeros 3 casos y ha venido actualizando la cifra cada d√≠a. La Informaci√≥n ha creado grandes suspicacias en la medida que transcurren los d√≠as y se ralentiza el informe de nuevos casos.

El r√©gimen mostr√≥ una irresponsabilidad may√ļscula al permitir que siguieran entrando visitantes al pa√≠s, incluso de las zonas con mayor cantidad de infectados del planeta, en especial Italia y Espa√Īa. El d√≠a 20 de marzo hab√≠a en el pa√≠s m√°s de 60,000 visitantes, de ellos 47,000 arribaron en en las dos semanas previas.

Ese viernes 20 de marzo, el régimen anunció medidas de mayor control en sus fronteras y de movilidad hacia el interior, después de un aluvión de críticas en redes sociales.

El 23 de marzo suspend√≠an las actividades escolares igualmente despu√©s de un fuerte rechazo a que continuaran abiertos los centros educativos. No obstante desplegaron algunos eventos p√ļblicos llamados ‚Äúaudiencias sanitarias‚ÄĚ que terminaban en arengas pol√≠ticas aglomerando a decenas de ciudadanos sin ninguna protecci√≥n.

Las colas o filas para adquirir alimentos contin√ļan debido a la incapacidad del r√©gimen de posibilitar la adquisici√≥n de alimentos de manera eficiente y segura. Es importante se√Īalar que el coronavirus puede demorar hasta 14 d√≠as en manifestarse, entre el 10 y 20 porciento de los contagiados pueden pasar asintom√°tica pero continuar trasmitiendo el virus.

Desde la década del 20 del siglo pasado, con el modelo matemático SIR, sabemos describir con éxito aceptable el patrón de diseminación de un virus. El modelo nos dice que las cifras de contagios se comportan con un patrón de crecimiento exponencial a no ser que en cierto momento del proceso tengan efecto medidas de aislamiento, las personas queden inmunizadas producto de una vacuna o una gran cantidad de población rebase la infección.

El hecho de que estemos trabajando con una funci√≥n exponencial garantiza que tarde o temprano entremos en patrones de crecimiento muy similares al de otras naciones. Hay grandes dudas sobre la data aportada por el MINSAP pero los n√ļmeros iniciales nos permiten modelar el posterior comportamiento y contraponer a los futuros reportes.

Para modelar la evoluci√≥n de casos contagiados he tomado la data reportada hasta el d√≠a 28 de marzo. La secuencia de valores dados por el MINSAP puede ser descrita por la siguiente ecuaci√≥n: ūĚ϶=1.7038,ūĚĎí(.0.2438‚ąóūĚĎ•) que temporalmente nos dar√≠a un estimado de los  contagiados.

Es posible constatar que apenas cinco d√≠as despu√©s de implementar sus medidas el r√©gimen comenz√≥ a aplanar la curva de casos contagiados. Reporta porcentajes de incrementos de contagios, similares a pa√≠ses que ya muestran un mayor n√ļmero de casos. Es decir, reproducen igual patr√≥n que otras naciones que se encuentran en diferente estadio de la epidemia.

El siguiente gr√°fico compara a Cuba con los porcentajes de casos confirmados por algunospa√≠ses cuando se encontraban en el rango de 200-300, momento en que estamos en nuestro pa√≠s. Aqu√≠ vemos los valores de: Colombia alrededor de 30%, Chile alrededor de 30%, Panam√° alrededor 35%, Mexico alrededor de 30%, Ecuador del orden de 50%, Argentina del orden de 25%, Espa√Īa del orden de 35%, Italia del orden de 45%, Corea del Sur del orden de 100%. El r√©gimen ha recortado de 35% como promedio del crecimiento de contagios al rango de 12%.

Si modelamos gr√°ficamente usando los valores reportados hasta el 29 de marzo obtenemos que los contagios superan los reconocidos por el MINSAP.

Para el día 2 de abril el régimen reporta 269 casos mientras el valor esperado era de 464. Comparemos gráficamente las cifras esperadas con las publicadas por el MINSAP.

La circulación de mensajes internos y en redes sociales sobre nuevos casos e incluso la declaración por parte del régimen de cuarentena para dos localidades muestran lo complejo del escenario epidemiológico. Sin embargo, el castrismo se niega a decretar la fase de epidemia y reitera que poseen todos los recursos para enfrentar posibles situaciones.

Resulta preocupante el posible manejo de cifras y ocultar una situaci√≥n de emergencia al interior de la Isla. Ser√≠a la poblaci√≥n quien pague por tan alta irresponsabilidad. Si el pico de casos llega sin las medidas y medios adecuados el escenario no es nada halag√ľe√Īo.

El colapso de hospitales o instituciones de salud es una posibilidad para nuestro país.