Castrismo y un coronavirus parametrizado

Antonio G. Rodiles

Era de esperar que el nuevo coronavirus tuviera que ÔÇťajustarse┬╗ al castrismo. Corre la misma suerte que los huracanes o cualquier otro feno╠ümeno que ha impactado la Isla. Los modelos no explican la realidad, acoplan la realidad a sus modelos. Despue╠üs de escuchar a Diaz Canel y al Dr Portal, ministro de salud pu╠üblica, declarar que Cuba podi╠üa mostrar un manejo y por tanto una evolucio╠ün diferente del SARS-Cov-2, fue evidente que la propagacio╠ün del virus tomari╠üa un curso especial.

Como explicaba en un artículo anterior, los modelos para describir las epidemias son bien conocidos. Si bien lograr valores exactos de la dinámica se hace imposible, no ocurre así con la posibilidad de describir el patrón de propagación o comportamiento.

En un texto reciente en Scientific American el autor puntualizaba con claridad que un virus se propagaría exponencialmente mientras que no intervengan tres condiciones:

I. Una vacuna
II. El aislamiento social sea efectivo y corte la transmisión
III. Un gran porcentaje de la población se inmunice posterior al contagio. Por supuesto, en
este caso la perdida de vidas humanas será parte del proceso.

Sin la acción de estos 3 factores veremos inequívocamente ese curva exponencial que resulta de la solución de un sistema de ecuaciones diferenciales. El sistema de salud de un país no determina el patrón de contagios en el momento inicial.

Para el nuevo coronavirus no existe una vacuna, tampoco nos encontramos en el tercer escenario. Es decir, solo a través del efectivo aislamiento social se podrá variar lo exponencial del proceso. Enumeremos en nuestro caso los elementos principales a tomar en cuenta:

  1. Se reconoce la aparición del primer caso el día 11 de marzo
  2. El re╠ügimen anuncia las primeras medidas el viernes 20 de marzo. Suspender eventos culturales, transporte interprovincial. No obstante realizaron las llamadas ÔÇťaudiencias sanitariasÔÇŁ eventos pu╠üblicos que terminaban en arengas poli╠üticas, organizadas en mu╠ültiples barrios y centros laborales. Todos estos eventos ocurrieron sin la ma╠üs mi╠ünima proteccio╠ün de las personas
  3. El 20 de marzo se encontraban en nuestro país 60,000 visitantes de estos al menos 12,000 procedentes de España e Italia, aún cuando sus países vivían una explosión de contagiados. En los últimos 15 días habían arribado 47,000 visitantes
  4. El lunes 23 de marzo se anuncia la suspensión de clases a partir del miércoles 25. Esto a pesar de la negativa inicial del régimen
  5. Martes 24 de marzo comienza el control de las fronteras
  6. Las medidas de aislamiento social en las calles apenas funcionaron. Múltiples son los videos y fotos de las aglomeraciones en el transporte público y colas a lo largo y ancho del país. Diaz Canel, Marrero Cruz, Portal y otros voceros del régimen se pronuncian sobre la falta de disciplina

En un inicio, las cifras de crecimiento reportadas mostraron un patrón dentro de lo estándar. Hasta el día 29 de marzo el crecimiento promedio fue de 36%. Luego los números cayeron y la data reportada por el régimen empieza a mostrar un inexplicable aplanamiento de la curva. A partir del día 6 de abril vemos un patrón perfectamente lineal.

Es fundamental recalcar que este virus tiene un efecto de retardo en su manifestación, lo cual conlleva que hoy veamos una expresión de los contagios ocurridos en la vecindad de 14 días atrás. Otro dato importante es el peso de los casos asintomático que oscilan en el orden de 20% y que actúan como vectores importantes en la dispersión del virus.

Por lo tanto, no hay explicación ninguna que avale el prematuro y sostenido comportamiento lineal de la data del MINSAP. Sin la acción de las medidas de aislamiento social no es posible salir del régimen exponencial para cursar a otro. De hecho, las condiciones reales para frenar la epidemia en nuestra Isla son muy precarias.

Un reciente artículo publicado en la revista El Estornudo por el microbiólogo Amilcar Perez Riverol, busca explicar la atípica data del MINSAP. Para ello hace analogías con distintos países como: Nueva Zelandia, Costa Rica y Hungría, pretendiendo ignorar las profundas diferencias. Cuba tiene más del doble de habitantes que Nueva Zelandia y una amplia diferencia respecto a densidad poblacional, nuestra Isla tiene 102.1 habitantes por kilómetro cuadrado, Nueva Zelandia solo 18.3. Es decir, condiciones preexistentes muy propicias para frenar la propagación del virus. En adición, la miseria y hacinamiento en la que sobreviven tantísimos cubanos contrastan con la realidad de los países citados.

La siguiente gráfica compara las cifras de casos contagiados por millón de habitantes reportados por el MINSAP con otros países mencionados en dicho artículo. Como puede verse Cuba sigue teniendo un comportamiento particular.

Si observamos el crecimiento de casos por día, también podemos ver el comportamiento anómalo. Lejos de mostrar la evolución tipo campana, Cuba muestra una curva semi aplanada.

Es importante observar el comportamiento de países como República Dominicana, Panamá o zonas como el condado Miami-Dade en la Florida por los estrechos vínculos.

No obstante, reitero que las condiciones de vida en la Isla: hacinamiento, escasez de agua, carencia de productos de higiene, precaria alimentación, población envejecida con más del 20% por encima de 60 años, crean un escenario muy adverso. La escasez de alimento y bajo poder adquisitivo, obligan a los cubanos a que diariamente salgan en búsqueda de su sustento y por lo tanto interactúen con decenas de compatriotas.

A partir del sábado 11 de abril se implementaron medidas más estrictas que llevaron al cese total del transporte público, cierre de las tiendas de mayor tamaño y aplicación de sanciones penales a quienes no acaten estrictamente las medidas lanzadas como el uso de mascarilla o nasobuco.

Las estimaciones que he realizado toman en cuenta las medidas de mitigación locales, comportamiento de algunos de los países antes mencionados y sobre todo de la región. Sin embargo, la dificultad de afinar las predicciones se incrementan dado lo atípico de la data, el hermetismo y falta de rendición de cuentas del sistema.

A continuación muestro dos gráficas que dan un posible estimado respecto al escenario de contagios totales y diarios. Como se aprecia en estas gráficas ya estaríamos en el pico pero con cifras nueve veces mayores de las reportadas oficialmente.

Otro cuestionamiento del mencionado artículo a las estimaciones mostradas, es el número actual de pacientes en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI). Para ello, usa como referente, estadísticas iniciales encontradas en Italia sobre el porcentaje de pacientes contagiados que necesitaron dicha atención. La cifra del 9% es obtenida en un momento inicial de captura de datos principalmente en Lombardia. Posteriores estadísticas hablan de 3.2% para en la actualidad llegar a 1.8%. En el caso de España, se reporta que del total de contagiados el 3.23% necesitó esa atención, según cifras del Ministerio de Sanidad. En República Dominicana 2.82%, según el Ministerio de Salud Pública, está requiriendo esa atención. En Panamá 1.72% de los pacientes contagiados el 24 de abril se encontraban en cuidados intensivos, según informó la Jefa de Epidemiología la Dra Moreno. En el caso del Condado Miami-Dade en la Florida EU, el 1.72% de los contagiados está en una UCI.

Estas referencias nos ayudan a estimar que en el caso de diez mil posibles contagiados en Cuba el número de pacientes en UCI pudiera oscilar entre 150-300. El régimen esta reportando diariamente entre 3000-4000 hospitalizados.

Otro de los parámetros alegados para avalar la cifras del MINSAP es el del número de fallecidos. Para cuestionar este valor se debe tener una información precisa, tomando en cuenta el drama humano que representa. No obstante se debe mencionar que no existe ninguna entidad independiente que pueda verificar las estadísticas aportadas por el sistema.

Les comparto una gráfica que compara los fallecidos por la COVID-19 por millón de habitantes en distintos países. No es de despreciar la predisposición de la población cubana debido a su composición demográfica y padecimientos como diabetes, hipertensión, mal nutrición, entre otros. En este renglón y dada la data del MINSAP Cuba se clasificaría en el mismo grupo de Nueva Zelandia y Corea del Sur.

Es importante mencionar que el régimen cubano ha emprendido una fuerte embestida contra activistas, periodistas independientes y cualquier ciudadano que intente recoger testimonio del incierto escenario que afrontamos al interior de la Isla.

En días recientes han aparecido múltiples eventos de transmisión locales, por lo que resulta imposible hacer una evaluación certera del efecto de las medidas de mitigación. No obstante debemos estar en la vecindad del pico de la curva y la futura evolución dependerá del cumplimiento de una estrategia certera.

Otro de los puntos que causa preocupación es el relacionado con la masividad y aleatoriedad de los exámenes. Resulta evidente que el número es bajo, no obstante los test ya realizados serían suficientes para tener un mapa más preciso del escenario. Como muestra el siguiente gráfico, Cuba se encuentra por debajo del nivel de pesquisas de algunos países de la región. Costa Rica mostraría, en este renglón, valores más modestos. Sin embargo, con menos densidad de exámenes, a diferencia la Isla, logra un patrón de contagios en consonancia con los estándares.

Antes de terminar un último gráfico que muestra los porcentajes de crecimiento de distintos países cuando se encontraban en el tramo de 1300-1400 casos confirmados

Cuestionar la informacio╠ün ofrecida por el sistema es un ejercicio ba╠üsico. Sobre todo con las ambigu╠łedades que han mostrado las cifras oficiales. No hacerlo muestra la pesada mano del re╠ügimen y la presio╠ün que ejerce sobre los que deberi╠üan hacer de la cri╠ütica una pra╠üctica diaria.

Del trabajo estadístico serio y cuestionador, depende la vida de miles de cubanos.