Carta a Senador Marco Rubio

A continuación la carta entregada al Senador Marco Rubio en un encuentro durante la Cumbre de las Americas en Lima Perú 2018. La urgente necesidad de apoyo a la oposición interna es hoy más evidente que nunca.

Lima, 14 de abril 2018
Senador Marco Rubio
Nuestro país vive un momento crítico. Es evidente la urgencia de dar pasos concretos y coordinados para tirar de una vez por todas al castrismo. El escenario internacional es propicio y en el interior de la Isla el cubano muestra su descontento como nunca antes.
Es imprescindible un liderazgo claro y firme para poder encauzar esa frustración ya manifiesta. La oposición cubana, la comprometida y resuelta a acabar con la tiranía, necesita un claro apoyo político y recursos para poder desempeñar su trabajo. Hasta este momento ese apoyo ha sido débil y en muchos casos invertido en estrategias fallidas.
Este viaje a la cumbre nos ha mostrado con claridad una situación que se esta afianzando y nos alarma.
Desde nuestra llegada al evento al que, para asistir hemos permanecido más de un mes fuera de Cuba, previendo que el régimen nos prohibiera salir, experimentamos que la organización Freedom House, que gestionó nuestra participación, ha mostrado una visible desatención. No solamente por cuestiones logísticas como el hospedaje, que no garantizaba mínimas condiciones de seguridad, como en el caso de Rodiles y González, sino por la ausencia total de una agenda de trabajo que contemplara reuniones con políticos locales, de la región o entrevistas con la amplia gama de medios de prensa extranjeros o locales que se dan cita para el evento. Nada de esto fue programado.
Esta lamentable situación contrasta en cambio con un marcado privilegio hacia Rosa María Payá a la que incluso se le proporcionó seguridad personal, además de coordinársele una nutrida agenda y total cobertura a su proyecto Cuba Decide, al punto de parecer el único proyecto existente.
Nos llama la atención que se otorgue tal exposición a un proyecto anclado fuera de Cuba y que se desestime a quienes desde dentro de la Isla logramos asistir con enorme esfuerzo.
Resulta una falta de consideración increíble que se haya marginado a la pequeña representación de la oposición interna, que está permanentemente en riesgo y a la que le es tan difícil acceder a representantes del gobierno norteamericano para priorizar un encuentro de Rosa María Payá, quien vive exiliada en Estados Unidos con el vicepresidente de los EEUU Mike Pence. El vicepresidente, en cambio se reunió con un grupo de opositores venezolanos.
Los representantes de Freedom House han exonerado su responsabilidad, entonces nos preguntamos: quién toma estas decisiones y bajo cuáles argumentos?
Esta situación nos rememoró lo ocurrido hace un mes atrás cuando la representante ante Naciones Unidas Nikky Haley visitó Miami y estando presentes en ese encuentro público, solo Rosa María Paya tuvo acceso a un contacto privado.
El espaldarazo que está recibiendo Cuba Decide no está justificado en un apoyo mayoritario de la oposición interna, tampoco en un concepto acorde al momento que vive nuestro país. El voto, una herramienta propia de escenarios democráticos, es fallido en el ambiente del castrismo, el caso Venezuela lo demuestra con creces. Todo esto sumado al hecho de tratar de someter al mandato de las mayorías las libertades fundamentales lo que contradice los principios básicos de cualquier demócrata.
Que se priorice la labor en el escenario exterior quitando énfasis a la lucha en el interior de la Isla, disminuye visiblemente el apoyo a la oposición interna pero sobre todo nos pone en una peligrosa vulnerabilidad frente al régimen. La escandalosa violencia contra opositores y en especial contra las mujeres, muestra la falta de visibilidad que sufrimos.
Si múltiples ONG’s norteamericanas y la OEA con sus fondos y amplia red en toda la región, se enfocan en apoyar y promover un proyecto específico, en claro detrimento de otros, propician fricciones y conflictos dentro de la oposición cubana y no fomentan un clima de cooperación y coordinación.
Cada actor político debe saber jugar su papel en el terreno correspondiente, es un grave error intentar imponer, desde el exterior, liderazgos y proyectos al interior de la Isla. Este error colocará al régimen como principal beneficiario.
Por otra parte nos preocupa grandemente cómo el tema cubano ha perdido relevancia y visibilidad mientras se pone todo el énfasis en el tema venezolano. La denuncia sobre la crítica situación de violaciones dentro de Cuba no está mostrándose con la gravedad que merece.
Esperamos que Cuba vuelva a ser nuevamente prioridad en la agenda, teniéndose en cuenta el importante papel que juega como elemento de desestabilización en todo el continente.
Atentamente:
Ailer González Mena.
Guillermo Fariñas
Antonio G. Rodiles