#Todosmarchamos o el miedo a la Libertad.

Por: Antonio G. Rodiles

Desde el mismo año 1959, Fidel Castro dejó muy claro que los espacios públicos eran solo para los «revolucionarios». Para lograr ese objetivo convirtió cada acto público en una arenga para intimidar a la ciudadanía.  Muy rápido los cubanos vieron que los alardes se
convertían en acciones y en turbas que podían arrasar con ellos y sus seres queridos. El terror se implanto y la «revolución» se impuso.

56 años después, el totalitarismo pretende mantener su poder con la herramienta que mejor conoce, la violencia. Reactivar esos genes del pánico que te hacen poner una camisa de fuerza es prioridad del régimen.

¿Puede cambiar Cuba si seguimos sosteniendo la memoria del miedo?

¿Puede cambiar Cuba si aceptamos los términos de unos decrépitos ancianos y sus adeptos?

No se trata de un dilema entre un supuesto cambio pacífico y uno violento, como algunos pretenden mostrar. Cuba cambiará si sentimos la determinación de hacerlo, si un deseo genuino nos impulsa a acabar con el sinsentido y la estupidez.

Desde hace ocho domingos, el régimen cubano reprime brutalmente a un grupo de opositores quienes, unidos a las Damas de Blanco, reclamamos la excarcelacion inmediata e incondicional de todos los presos politicos

Dos puntos resultan intolerables para la dictadura:

1- Que le exijamos excarcelar a sus rehenes.

2- Que lo hagamos ejerciendo nuestro derecho a la manifestación pública y pacífica.

Sin embargo, lo que ha sido impredecible para ellos es la capacidad de resistir que hemos demostrado ante los abusos y la impunidad de las fuerzas represivas. Casi un centenar de activistas nos mantenemos asistiendo a estas marchas a pesar de la violencia que ejercen las fuerzas represivas contra nosotros. Son momentos muy dificiles, pero nuestros
derechos lo valen. No sabemos cuántos domingos más de abusos y atropellos nos esperan, pero estamos seguro de que la libertad ganará.

La semana pasada pedimos a algunos amigos que nos apoyaran, pues necesitamos ayuda para sostener este reclamo frente al silencio de la comunidad internacional. Rápidamente se pusieron en función de promover en twitter la etiqueta #TodosMarchamos. Se organizó «un twittazo» contra la represión, en apoyo a las marchas dominicales. Y el resultado no pudo ser mas efectivo. Miles de tweets hicieron tendencia en la red. Verlos fue un bálsamo después de tanto abuso.

Este próximo domingo 7 de Junio, estaremos nuevamente en las calles, junto a las Damas de Blanco, esas senoras humildes, que se han plantado como pocos y a las que tanto tendremos que agradecer en la Cuba futura. Ojalá se sumen muchos mas; que fuera de la isla, todos aquellos cubanos que ansían un cambio pongan sus tweets o acudan a espacios públicos para mostrar que Cuba les duele, y dentro, que los opositores comprendan que la calle es un espacio de todos los cubanos y que los golpes duelen, pero más debe dolernos la indiferencia.

Si #TodosMarchamos los domingos, el miedo y la dictadura se acaban. Hagámoslo.