Fábrica de alas

He leído hace unas horas el artículo escrito por Martha Beatriz Roque y publicado en la revista digital Diario de Cuba. A decir verdad, sé poco de usted, sólo escuché alguna que otra vez, comentarios iracundos sobre su persona vinculándola a la CIA y a grupos políticos de Miami, en Noticieros de la Televisión Cubana.Su artículo, quiero pensar que por desconocimiento e ignorancia acerca de Estado de SATS, repite, y es lo curioso, los viejos esquemas del poder en Cuba: Creo la duda, te monto una historia y una escenografía falsas, te quito credibilidad y eres el apestado.
Martha, Estado de SATS, trata de ser un espacio fresco para el encuentro y la verdad en medio de tanto gris. Surgió hace un año de una conversación entre amigos, en la que se encontraba Antonio González Rodiles, que no es nieto, sino sobrino de un general (por cierto, de los menos sonados de ésa élite aquí) parentesco que no nos ofrece ninguna garantía ni protección.Si realmente ha visto los videos de cada encuentro con seriedad y aparta tanta especulación y conjetura paranoide, comprensible por las cosas que imagino ha vivido y sufrido, se percatará, que no es precisamente un sitio para la disidencia light, aunque se realice en una casa de Miramar, sino para todo el que quiera hablar, con total libertad y respeto, desde el arte, el pensamiento o la política, sobre sus proyectos y sueños para Cuba.El tono sospechoso y alarmista con que se refiere a la factura y el entorno desde donde concebimos Estado de SATS me hace pensar que usted es, quizás inconscientemente,»hija de la Revolución» y sus enrevesados métodos e intríngulis, presiento que no sólo hay gerontocracia en el gobierno cubano.

Son otros tiempos, Martha… ésta tercera generación, tan machucada como la suya y de la que habla de modo absoluto y por tanto incompleto, puede, a pesar del control y la censura, de la incertidumbre, de los miedos, de la Seguridad del Estado o la Unión Europea, diseñar y sostener sus propios espacios, crear blogs, y usar toda la tecnología necesaria, que en nuestro caso , no es sofisticada, aunque usted quiera darle otros matices, pero además sabe ¨tumbar¨ los dramas y encontrar vías más prácticas y luminosas para sus proyectos personales y sociales.

Formo parte del pequeñísimo equipo que organiza Estado de SATS, si de algún material nos fabricamos, es de uno que nada tiene que ver con la intriga, la tristeza y el resentimiento en que han empantanado a todo un pueblo durante 52 años, los unos y los otros.

Dejemos el parloteo loco, la bobería y la ineficacia… a ver si finalmente Cuba deja de ser un «caimán dormido»… Si algo queremos fabricar son alas, aditamentos para la Libertad y los Sueños.